Se trata de un dispositivo experimental y la firma coreana no ha dado ninguna pista de cuándo ni cómo piensa implementarlo en sus productos. La pantalla flexible de LG es de 18 pulgadas, pero su tamaño no es inconveniente para que se pueda doblar y guardar en un bolsillo.
El concepto de LG es el de una pantalla destinada a un dispositivo versátil, de uso cotidiano. De la misma manera que un periódico se compraba y se enrollaba para llevarlo bajo el brazo, así se podría plegar uno de estos paneles de la firma coreana. La tecnología con la que está hecha es OLED, como no podía ser de otra forma, pues es la que parece pujar con más fuerza en televisores y otros dispositivos donde la pantalla tiene una gran importancia.
Desde hace unos años las pantallas flexibles han saltado continuamente a las primeras planas de los portales tecnológicos. Son muchas las empresas que están trabajando en ellas y algunas ya han lanzado al mercado productos que si bien no son flexibles, sí que exhiben pantallas curvadas. En lo que se refiere a la tecnología flexible en sí, la que se puede doblar y no la que tiene formas redondeadas, aún no ha saltado al mercado masivo.
Ninguno de esos televisores será vendido este año, y es posible que nunca lleguen a las tiendas. Tampoco es completamente claro por qué uno querría enrollar o doblar un televisor, los televisores de LG están pensados para mostrar qué es posible, aunque no necesariamente sea comercial, mercadeable, asequible o que no pueden ser producidos en masa.

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